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TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

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TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

Mensaje por Jacob W. Black el Miér Oct 13, 2010 5:13 pm

No le había costado mucho encontrar el número de teléfono de la casa de los chupasangres Cullen, estaban en el listín del pueblo y aparecía en casi todos los calendarios con los números de urgencias apuntados por eso de que Carlisle era el Doctor del pueblo. Estaba totalmente convencido de que ese tipo estaba en el hospital para poder tener acceso a toda la sangre que quisiera siempre que la deseara, y seguramente el resto de su familia iba ahí a alimentarse de los enfermos. Llegaban cuando estaban dormidos, les pinchaban para extraer sangre, y se daban un festín familiar mientras el resto del pueblo creía que aquel hombre era Dios por estar ayudando a todos. ¡Qué asco! El odio que Jacob había sentido hacia los fríos siempre había sido bastante agudo desde que supo de su existencia, pero lo que sentía ahora iba más allá del odio. La simple idea de que esos monstruos se pasearan entre las demás personas, hacía que sus entrañas se retorcieran de forma dolorosa. Y seguramente Sam y los demás se sentían igual que él, el problema es que el resto de la manada no veía a los Cullen como una verdadera amenaza desde que habían llegado los neófitos, los carnívoros, los tal Vulturis y la madre que los parió a todos.

Pero al licántropo grandullón, todo eso le daba absolutamente igual. Por culpa de los Cullen habían llegado todos esos parásitos a por Bella, y ella era la persona que más le importaba en todo el pueblo, pese haberse negado a verla y mantener el contacto con la misma por orgullo, todo hay que decírlo sin preámbulos. Aun así, todo era culpa de esas asquerosas sanguijuelas. Desde el principio. Y por eso mismo, esa mañana había tomado una determinación, y ni tan siquiera se acercó a Sam para contarle lo que tenía pensado hacer. No pensaba dejarle que se lo impidieran, así que más valía hacerlo sin que nadie lo supiese. Marcó el número de teléfono de la casa de los Cullen y preguntó por Edward, cuando lo tuvo al otro lado del aparato, le soltó entre dientres lo que tenía que decírle y colgó sin darle tiempo a hacer ninguna pregunta acerca del tema.

- Ahora, en la frontera. Es sobre Bella... Y más te vale aparecerte por aquí.

La frase estaba pensada para que viniera sin rechistar y, al no haberle permitido hacer pregunta alguna, su curiosidad haría que estuviera ahí tal y como Jake había pensado. Se quitó la camiseta y las zapatillas y salió de casa con unos jeans cortos en dirección al bosque. Aceleró el paso sin entrar en fase, si lo hacía, en cuanto le viera intentaría arrancarle la cabeza de cuajo. Algo tendría que decírle antes, ¿no? Luego le arrancaría todo lo que le tuviese que arrancar. Edward no tardó en llegar en su ubicación y, en cuanto lo tuvo frente a él, una irónica sonrisa se dibujó en sus guresos labios. - Vaya, al menos eres puntual... - Le dijo, para, seguidamente, clavar con furia sus pupilas oscuras en las suyas. "Sabes lo que quiero; aléjate de ella para siempre, y soluciona lo de los Vulturis sin tener que arrebatarle la vida, vil asesino." Apremió los puños, intentando contener los temblores. - No sabes cuanto tiempo llevo esperando este momento. - Susurró y, dejándose llevar por su parte animal, entró en fase al mismo instante en que se abalanzó contra él.


OFF-ROL: siento haberme pasado un pelín del máximo de linias, no volverá a pasar.
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Re: TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

Mensaje por Edward A. Cullen el Miér Oct 13, 2010 6:25 pm

El día había transcurrido con aquella tranquilidad tan extraña que seguramente no tardaría en llegar a su fin.Muestra de ello fue el hecho de que de repente Alice bajó las escaleras cual rayo y me avisó de que Jacob iba a llamar a casa preguntando por mi, antes de poder procesar aquella frase y entender siquiera que demonios iba a querer el dichoso perro de mi, el teléfono empezó a sonar de forma estridente. Como era de esperar Alice contestó, aun a sabiendas de que la llamada era para mi como había predicho, así que no tuvo otro remedio que pasarme el teléfono. Ni siquiera me molesté en saludarlo. -Di lo que tengas que decir... -espeté de mala gana en un gruñido mas que en palabras y esperé a oír su grave vozarrón al otro lado del interfono. "Ahora, en la frontera. Es sobre Bella... Y más te vale aparecerte por aquí." No me hacía falta ser Alice para saber que con una invitación tan amistosa como esa, las cosas no iban a ir por buen camino.

-¿Pero quien diablos se cree que es ese perro sarnoso? -mascullé furioso al oír el pitido que anunciaba la marcha de mi interlocutor, antes de poder preguntarle que demonios quería. Lancé el teléfono contra la encimera donde descansaba, sin medir mucho la fuerza con que lo hice gracias a mi enfado, y acto seguido estaba saliendo de casa, ignorando a cualquiera que intentara pedir una mera explicación. Corrí hacía la frontera que separaba nuestro territorio del de los Quileutes y esperé escasos segundos a que llegara la mascota de la familia. Me crucé de brazos con tanta tensión en el cuerpo que hasta notaba lo tirante que estaba la tela de la camisa cuando respiraba una y otra vez. Omití todo comentario a su saludo y me centré en leer su mente, donde obtuve la respuesta a toda esta estupidez. Siseé por lo bajo y lo fulminé con la mirada de forma totalmente rotunda. -No te metas donde no te llaman, perro... -espeté con rabia. Odiaba que metiera sus narices donde no debía y encima ordenando cosas de las cuales no sabía lo mas mínimo. En cuanto oí su comentario ni me hizo falta saber que iba a hacer a continuación, así que abandoné mi posición de brazos cruzados, para acuclillarme ligeramente con los brazos a la defensiva y esperar a que se abalanzara sobre mi. En cuanto lo vi prácticamente sobre mi aventé uno de mis puños, cerrado como si de una garra se tratara, contra su costado para evitar que sus fauces tuvieran acceso a mi persona y lo empujé a un lado, desplazándome yo hacia el lado contrario pro la fuerza del choque.

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Re: TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

Mensaje por Emmett Cullen el Dom Oct 17, 2010 2:35 pm

"Por la puerta... entra por la puerta" siempre oía eso, pero a decir verdad, muy pocas veces hacía caso a lo que me "recomendaban" por llamarlo de alguna manera. Abrí la ventana de mi habitación y me metí por ella de manera sigilosa, la casa no estaba sola, es más, creía escuchar y oler a toda la familia, pero no estaba muy seguro de ello. Me deshice de la sudadera llena de sangre y me quité los zapatos llenos de barro, de nuevo, había ido al bosque. Últimamente cazaba con más frecuencia, al no poder ir al instituto ni salir por el pueblo tanto como me gustaría, lo único que me quedaba era eso... pero bueno, no tenía solo la parte mala de que la población de osos diminuía más de lo normal, por el contrario, en el caso de que hubiese algua batalla, o alguna revolución neófita, yo estaría más que preparado.

"¿Pero quien diablos se cree que es ese perro sarnoso?" Fué lo primero que oí al cambiarme de ropa y abrir la puerta de la habitación, poniendo mi enorme pié izquierdo, el cual hacía un contraste extraño de colores con la oscura madera que cubría el suelo, mientras me quedaba a la espera de que Ed digese algo más, pero en su lugar, solo pude oir como lanzaba el móvil contra algo, y se iba por la puerta, por la misma por la cual yo no me aventuré a ir.
Bajé las escaleras a saltos, no sin antes coger las botas llenas de barro, miré a Alice y mostré una sonrisa de oreja a oreja -Porfín un poco de diversión... o eso creo- Comenté mientras me calzaba y, sin escuchar si Alice tenía algo que decir o no al respecto, salí de casa, y, siguiendo el olor indiscutible de mi hermano el "rancio" empezando a correr tras él, sabía que mi velocidad no era la suficiente como para alcanzarle, ya que Edward siempre había destacado en cuanto a velocidad se refería, pero con suerte, llegaría para saber si mi intuición, mi instinto, aquello que me había empujado a seguirle con mis ojos radiantes de una adrenalina creciente era cierto, y se iba a pasar de las "palabras" entre mi hermano y Jacob... Jake me caía bien, era majo, y le veía como un aliado más de la familia, a pesar de correr la mala suerte de ser un amorfo incontrolable como lo eran los de su especie, pero si se ponían en balanza él y Edward, mi hermanio iba primero, y no tendría reparos a la hora de separarle de él, fuese de la manera que fuese. Llegué hasta donde el olor sumamente "ardiente" de Jake empezó a quemarme las fosas nasales, y mi rostro, por mero gusto, se tornó en un aspecto agresivo en mitad de la carrera. Ví como aquel enorme perro marrón se abalanzaba contra Ed y este le daba por el costado, dí un último "salto" y me quedé a pocos metros de Edward, mirando de forma hostil a Jacob, y sin saber muy bien que decir en aquel momento.

Off: Perdon por haber entrado en el tema... pero vi que Jazz no posteaba, y bueno, si hay algún problema me lo decís Smile
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Re: TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

Mensaje por Alice Cullen el Lun Oct 18, 2010 9:08 pm

{OFF: Ya estoy algo confundida con los turnos D: xD pero ya que ni Jazz ni Leah han posteado y que yo vengo después de Emmett, postearé ahora, si hay algún problema me avisan (: }

Me encontraba en mi habitación cuando una de mis recurrentes visiones atravezó mi mente, dejándome realmente confundida, sin embargo no le di más vueltas al asunto y busqué a Edward para avisarle de la próxima llamada telefónica. Bajé rápidamente las escaleras de la casa y encontré a mi hermano en uno de los sillones, dirigéndome una mirada extrañada ante mi repentina aparición.
- ¡El teléfono! Jacob preguntará por tí, no sé para...-mi frase se vió interrumpida por el sonido del teléfono, había sido más rápido de lo que pensaba. Miré a Edward de reojo y me dirigí rápidamente a contestar, aún sabiendo para quién era la llamada. Apreté la mandíbula al oír la voz del lobo al otro lado del teléfono, y sin más se lo tendí a mi hermano, quien lo arrebató de mis manos. Me quedé a su lado, oyendo parte de la conversación, sin embargo todo fue excepcionalmente rápido.
- ¡Edward!-exclamé cuando arrojó el teléfono y se rompió en varias partes. Lo oí mascullar una maldición contra el licántropo y pude ver que se dirigía hacia la puerta. - ¡No! ¡Edward! ¿Qué... -mi frase se vió interrumpida con el sonido de un portazo. Como era de esperar, Edward me ignoró olímpicamente y corrió hacia el bosque. Suspiré preocupada, debatiendome entre seguirlo o dejar que solucionara el problema solo, pero antes de salir, otro ruido me alertó.
- ¿Emmett?-susurré sorprendida de que estuviera en casa, una vez que llegó a mi lado, hizo uno de esos comentario tan típicos de él. Le lanzé una mirada de advertencia, pero también me ignoró. - Emmett...-comencé a decir al notar sus intenciones.- ¡No! ¡Maldición!... Estúpidos vampiros.-mascullé frustrada al verlo salir a una velocidad vertiginosa por el camino que Edward había tomado. Sin esperar aque alguien más bajara y me ignorara, seguí a Emmett.
No me costó demasiado encontrarlos, cuando llegué, Emmett acabada de situarse cerca de Edward, mientras veía al enorme lobo avalanzarse contra mi hermano. Jacob estaba en clara desventaja, para mi no era más que un niño, no lo odiaba ni nada parecido, pero mi familia estaba primero, aunque aquello no significaba que iba a dejar que se deshicieran de él, Bella jamás nos perdonaría algo así, y sabía que Edward se arrepentiría luego.
"Edward" pensé sabiendo que él me escucharía. " No te pongas a su nivel, con esto no solucionarán nada, absolutamente nada."
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Re: TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

Mensaje por Leah Clearwater el Mar Oct 19, 2010 1:16 pm



Había estado los tres últimos días en el bosque, en aquello que llamaba "retiro espiritual a corto plazo", algo aconsejado por su profesor de yoga, en el cual, debía relajarse, y aislarse del mundo en general, no pensar en nada, dejar la mente en blanco, y sentir la naturaleza, y su propio cuerpo. Supuso Leah, en ambas formas.
Por ello, había pasado el primer día, reapropiándose de su cuerpo humano, sintiendo cada fibra de sus ser, bueno, casi todo el primer día, pues le costaba concentrarse, y más con todas las cosas que estaban pasando en esos momentos, pero tenía que intentarlo, por ella.
Sólo una persona sabía donde estaba, y ese era Seth. Su instinto hizo que se lo contara, por si necesitaba cualquier cosa, o se sentía en peligro, acudiera a aquel lugar.

Los siguientes dos días, experimentó la misma sensación, pero esta vez, en su forma de loba. El pelaje gris, y el animal de pequeño tamaño, hizo que se sintiera más grande, y gracias a la relajación del día anterior, tanto física como mentalmente, disfrutaría de unos días perros.
Los músculos poderosos de las patas, y al mismo tiempo la estrechez de su cuerpo le permitían ser veloz, muy veloz, y lo disfrutó.
Sin embargo, al tercer día, algo rompió su concentración.
En un primer momento, se cabreó, hasta que descubrió quién había entrado en fase, y por qué estaba alterado. Era un porque algo difuso, pero conociéndole, podía imaginarse el motivo.

Corrió, todo lo rápido, que era bastante, que pudo, sintiendo el crujir de muchas ramas a lo largo del camino bajo sus acolchadas patas,las ojas, la tierra, contactando con la naturaleza, por supuesto.
El aire hacía que el pelaje se concentrara, con las puntas de los gruesos pelos acumulándose en una misma dirección, la cabeza, recta, alineada con la columna vertebral, le conferían una figura más aerodinámica.

En poco tiempo, llegó a la frontera de la Push. Sus intuiciones, eran correctas. Los Cullen, aquellos chupasangres, que se afanaban en destruir la paz que había reinado en Forks años atrás.
Dirigió una mirada severa a Jacob, pero eran una familia, y no iba a permitir que aquellos pálidos individuos le hicieran el más mínimo daño. Estaba enfadada, muy enfadada, y eso no era bueno para nadie. Arrugó el hocico, y mostró los afilados colmillos,junto a los otros dientes, fieros, sin temor a la desmembración de miembros.
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Re: TRAMA II: Enfrentamiento en la frontera

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